Aveces miras a tu alrededor, y que ves? Un desierto, vacío, infinito,
sin nada que mirar, de nada de lo que aprender, sin nadie con quién
estar.
Te inunda la soledad, tienes ganas de gritar, de correr, salir de ese
lugar dónde lo máximo que ves es tu propia sombra, esa sombra oscura que
refleja tu propio fracaso. Andas y andas, pero por mas camino que
recorres más perdida te ves. Entonces decides parar, y te quedas ahí
estancada, parada.... el tiempo se para, todo es igual, nunca saldrás de
allí. Y entonces despiertas, te encuentras en tu habitación, con todas
tus cosas. Sales al pasillo y ves a tu madre andar por casa ocupada de
sus asuntos. Ves a tus hermanas haciendo sus cosas, y ves a tu padre
trabajar sin parar. Sales a la calle, y ves a la gente, pasar, con la
cabeza en cualquier lugar. Vas andando por las calles, y ves mil
injusticias, mil penas, dolor, rencor, egoísmo, mentiras.... Y es cuándo
corres, corres lejos, a un lugar donde estés sola, donde puedas pensar,
donde puedas imaginar.... Y es cuándo te das cuenta, de que desearía
estar en ese desierto, del que hacía minutos habías estado... Porque te
das cuenta de que ahí estas sola porque no hay nadie alrededor, encambio
en el mundo real, te das cuenta, de que estás sola con millones de
personas a tu alrededor.. Porque no hay cosa mas dolorosa que sentirte
sola, rodeada de gente.

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